Cuando Wesley Stromberg, su hermano Keaton y su amigo Drew Chadwick subieron al escenario de The X Factor en San Francisco en 2012, decidieron alejarse de la típica versión de una canción pop. En su lugar, el trío, que se hacía llamar Emblem3, interpretó una canción original escrita por Drew llamada “Sunset Blvd.”
La canción, ligera y con influencias del hip-hop, retrataba el glamour de Los Ángeles —“la ciudad de las luces deslumbrantes y los ojos llenos de estrellas”— y no se parecía a nada de lo que se estaba interpretando aquel día. Con su estilo de surfistas y su química natural, los chicos consiguieron enganchar al público y a los jueces en cuestión de segundos.
Los cuatro jueces —Simon Cowell, L.A. Reid y las recién llegadas Britney Spears y Demi Lovato— dijeron que sí, enviando a Emblem3 directamente a la siguiente ronda. La actuación se convirtió rápidamente en una de las favoritas de los fans en cuanto se emitió, dando al grupo una popularidad inmediata antes incluso de que hubieran cantado una sola versión.
Aquella apuesta por una canción original dio sus frutos a lo grande. Emblem3 aprovechó el impulso hasta llegar a las semifinales, terminando en cuarto lugar esa temporada antes de fichar finalmente por Columbia Records.